Cómo dormir a tu bebé rápido y fácil

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09/08/2023 | Actualizado: 07/10/2023 09/08/2023
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Cómo dormir a tu bebé rápido y fácil
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Cómo dormir a un bebé, esa es la cuestión que más trae de cabeza a los padres en las primeras semanas. La tendencia popular es considerar que un niño es “bueno” si duerme varias seguidas por la noche, y, por el contrario, es un bebé que da mucho que hacer si tienes hábitos de sueño poco compatibles con los adultos.

Por evidente que parezca, con frecuencia se nos olvida algo: ¡son bebés! No entienden lo que es el día o la noche, y, hasta que sobre los 2-4 meses se hayan desarrollado sus ritmos circadianos, no tendrán hábitos de sueño similares a los de los adultos.

Los especialistas recomiendan dejar a los bebés muy pequeños dormir cuando deseen, y que la madre (que es la que da el pecho) aproveche esos momentos para dormir también. Eso irá implementando poco a poco guías sobre cómo dormir a un bebé recién nacido que induzcan a buenas prácticas de sueño el día de mañana. ¡Apunta!

Establece un horario para dormir

El bebé debe ir aprendiendo poco a poco que las noches son para dormir. Por eso conviene establecer una rutina para dormir, lo que implicará respetar las horas de alimentación, las siestas y, en la medida de lo posible, la hora en que se va a dormir.

Crea una rutina tranquila antes de dormir a tu bebé

Una vez decidida la hora en que debe irse a dormir, y con la determinación de mantenerla, también hay que pensar una rutina previa de preparación que induzca al sueño. Se trata de ir probando actividades relajantes que le ayuden: un baño templado, masajes suaves, canciones de cuna, música suave...

Pon cómodo a tu bebé

Al igual que un adulto tendrá problemas para conciliar el sueño en un entorno poco favorable, un bebé no querrá dormir si no está a gustito. La temperatura de la habitación debe ser la adecuada, entre 22-24°C. El colchón tiene que ser lo bastante firme y ocupar toda la cuna, sin huecos. Debe estar despejado de peluches, juguetes u otros accesorios que le pueden generar incomodidad y aumentar el riesgo de asfixia. Y su ropa debe ser transpirable.

Colócalo en la cuna antes de que esté dormido

Padres y madres, sobre todo cuando son primerizos, cometen con frecuencia el error de dormirlo en sus brazos y pasarlo a la cuna cuando ya está completamente dormido. Algunos prácticamente se meten con ellos en el moisés cuando lo van a depositar, y lo hacen con muchísima lentitud y suavidad. ¡No sirve!

Es una lección básica en la guía de cómo acostar a un recién nacido: no esperes a que se duerma en tus brazos. Cuando esté somnoliento, es el momento de ponerlo en la cuna y realizar esas acciones relajantes para que se calme. ¿Señales de que está somnoliento? Se le cierran los ojos, se los frota, está irritable, etc.

Envolver al bebé al dormir

Otro truco básico que figura en cualquier guía sobre cómo dormir a un recién nacido en la cuna. Hasta hace poco, el bebé estaba calentito y recogido en el vientre materno. Ahora se está adaptando al “mundo exterior”, pero simular ese entorno puede ser útil.

Se trata de envolver al bebé en textiles especiales, lo que aumentará su sensación de protección. No lo pongas demasiado apretado, deja espacio para que pueda mover piernas y brazos y evita cubrirle la cara.

Acarícialo en la frente

Los masajes y caricias están entre los trucos para dormir a un bebé más recurrentes y sencillos. En este caso, puedes centrarte en la zona de la frente y utilizar las yemas de los dedos. El bebé se concentrará en el tacto y en seguir la trayectoria de tus manos sobre su frente. Si además acompañas con susurros cariñosos o alguna canción suave, ¡KO!

Dale un chupete

No todos los bebés quieren chupete, pero, para los que sí, tiene beneficios: proporciona un efecto calmante a su instinto natural de succión, alivia posibles molestias y ayuda a prevenir la muerte súbita infantil, dado que mantiene abiertas las vías respiratorias.

Tiene contraindicaciones como el desarrollo de dependencia, los problemas dentales o la posible alteración de la lactancia, así que debes procurar un uso equilibrado.

Qué no debes hacer para dormir al bebé

Pese a todos los trucos dados, sabemos que dormir a un bebé no es fácil y que la desesperación puede llevarnos a hacer cosas que no se recomiendan. Ahora que sabes lo que sí, apunta también lo que no deberías hacer:

  • No cambies al bebé de lugar para dormir. Debe estar en su cuna, esté donde esté, si es en su habitación o en la tuya. Si lo llevas a tu cama, por ejemplo, dependerá de ti para dormir.
  • No acudas a tu bebé de inmediato cuando llore. A veces los niños se despiertan, pero concilian el sueño enseguida. Si no se calma, si tendrá una necesidad que debes atender.
  • No recurras a juguetes estimulantes con luces o ruidos. Opta por la oscuridad y el silencio.
  • No mantengas al bebé despierto durante el día pensando que así se dormirá mejor por la noche. Eso puede funcionar con niños más grandes, pero mantenerlo despierto le provocará un estrés y un estado de alerta que será contraproducente para dormir.
  • No pierdas la paciencia ni pienses que puedes obligar a tu bebé a dormir. Recurre a los consejos dados, mantén lo que veas que funciona y, si no, prueba otra cosa. En parte, el arte de criar tiene mucho que ver con la paciencia. Y con el amor, por supuesto.

Seguro que conocías algunos de estos trucos y rutinas sobre cómo dormir a un bebé antes de ser papá o mamá, pero ahora, en la práctica, la cosa cambia, ¿verdad? No desesperes y piensa que tu hijo o hija no va a ser la excepción. Todos terminan haciéndose al hábito, aunque a unos les cueste más que a otros.