¿Qué temperatura debe tener la habitación del bebé?

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27/07/2026 | Actualizado: 27/07/2026 27/07/2026
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¿Qué temperatura debe tener la habitación del bebé?
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Es una de esas preguntas que parece sencilla pero que genera mucha inseguridad, especialmente en invierno y en verano. ¿Pongo la calefacción? ¿Le tapo más o menos? ¿Cómo sé si tiene frío o calor?

Te lo explicamos con claridad para que puedas dejar de preocuparte por esto y descansar tú también.

¿Cuál es la temperatura ideal para que duerma un bebé?

La Asociación Española de Pediatría (AEP) recomienda mantener la habitación del bebé entre 18 y 20 °C durante el sueño. Esta es la franja en la que el cuerpo del bebé regula mejor su temperatura corporal y donde el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) es menor.

Por encima de 22-23 °C, la habitación empieza a ser demasiado cálida. Por debajo de 16 °C, demasiado fría. El margen óptimo es más estrecho de lo que parece, y vale la pena medirlo con un termómetro real en lugar de guiarse por sensaciones.

Cómo saber si tu bebé tiene calor o frío

Las manos y los pies fríos no son un indicador fiable. Es normal que las extremidades del bebé estén más frescas que el resto del cuerpo. El punto correcto para valorar su temperatura es la nuca o el pecho: deben estar tibios y secos.

Señales de que el bebé tiene demasiado calor:

·       Sudoración en la nuca o la espalda

·       Piel enrojecida o húmeda

·       Respiración acelerada sin causa aparente

·       Agitación o dificultad para dormirse

Señales de que puede tener frío:

·       Piel fría al tacto en el tronco (no solo en manos y pies)

·       Llanto difícil de consolar en mitad de la noche

·       Se despierta con mucha frecuencia sin causa aparente

Por qué importa tanto la temperatura para el sueño seguro

La temperatura elevada en la habitación es uno de los factores de riesgo del SMSL identificados por la AEP. Un bebé que pasa demasiado calor durante el sueño tiene más dificultades para despertar ante situaciones de estrés fisiológico.

Por eso, además de mantener la temperatura correcta, la AEP recomienda:

·       Que el bebé duerma boca arriba

·       Que el colchón sea firme y del tamaño exacto de la cuna

·       Evitar mantas sueltas durante el primer año (un saco de dormir es la alternativa más segura)

·       No arropar en exceso

El termómetro de habitación: por qué necesitas uno

La mayoría de los adultos somos malos jueces de la temperatura ambiental, especialmente de noche. Lo que a ti te parece "fresquito" puede ser 22 °C, que ya es demasiado para un bebé durmiendo.

Un termómetro de habitación te da el dato real sin depender de sensaciones. Muchos vigilabebés incluyen sensor de temperatura integrado, lo que te permite ver desde el móvil o el monitor si la habitación está en el rango correcto sin tener que entrar y arriesgarte a despertar al bebé.

Temperatura en invierno: calefacción y ventilación

En invierno, el reto suele ser que la calefacción sube demasiado la temperatura por la noche o que hay grandes diferencias entre el momento de acostarse y las horas de madrugada.

Algunos consejos prácticos:

·       Programa el termostato para mantener la habitación entre 18-20 °C de forma constante. Una bajada brusca de temperatura a las 3 de la madrugada puede despertar al bebé igual que el calor excesivo.

·       Ventila la habitación antes de acostar al bebé, no durante el sueño. El aire fresco directo sobre un bebé dormido no es recomendable.

·       Evita colocar la cuna cerca de radiadores o de fuentes de calor directo.

·       Si usas calefacción de aire seco, un humidificador puede ayudar a mantener una humedad entre el 40 y el 60%, que es el rango óptimo para la mucosa nasal del bebé. Puedes ver las opciones disponibles en la sección de hogar de Bambino.

Temperatura en verano: cómo evitar el calor excesivo

El verano es el escenario más delicado, especialmente en regiones cálidas de España donde las noches pueden superar los 25 °C durante semanas.

·       Cierra persianas y cortinas durante el día para que la habitación no acumule calor.

·       Ventila por la noche cuando la temperatura exterior baje de la interior.

·       Si usas aire acondicionado, no lo dirijas directamente hacia la cuna y mantenlo a una temperatura que no baje de 22-23 °C en la habitación.

·       Adapta el saco de dormir al TOG correspondiente: en noches de verano con más de 24 °C, un saco de TOG 0,5 es suficiente. Si aún no tienes claro cómo elegir el TOG correcto, en nuestra guía de sacos de dormir para bebé lo explicamos en detalle.

Humedad: el factor que se olvida siempre

La temperatura y la humedad van de la mano. Una habitación a 19 °C pero con humedad del 20% puede ser tan problemática como una habitación cálida: el aire seco irrita las mucosas y hace que el bebé se despierte más por la noche.

El rango recomendado de humedad relativa para la habitación del bebé es entre el 40 y el 60%. Un higrómetro (que mide la humedad) es tan útil como el termómetro, y muchos vigilabebés ya los incorporan en el mismo dispositivo.

Qué hacer si la temperatura no es estable toda la noche

Las casas antiguas, los pisos con mala aislación o las habitaciones orientadas al norte o al sur pueden tener variaciones de temperatura de 4-5 °C entre las 10 de la noche y las 6 de la mañana.

En esos casos, la solución más práctica es elegir un saco de dormir con el TOG adecuado para la temperatura más baja de la noche y ajustar la ropa interior del bebé. Es más fiable que intentar climatizar una habitación inestable.

Si la variación es muy grande, un termostato programable o una solución de climatización con control nocturno puede ser una inversión que mejore el sueño de toda la familia.

El entorno completo del sueño: más allá de la temperatura

La temperatura es uno de los factores del sueño, pero no el único. Si quieres optimizar el descanso de tu bebé, también importa:

·       La rutina: una secuencia fija antes de dormir (baño, pijama, canción, cuna) le indica al bebé que es hora de dormir. Te lo contamos en detalle en el artículo sobre rutina de sueño por edades.

·       El ruido blanco: para bebés sensibles a los sonidos, puede ser una gran ayuda. Más información en ruido blanco para bebés.

·       El colchón: debe ser firme, transpirable y del tamaño exacto de la cuna. En esta guía de colchones de cuna encontrarás los criterios clave para elegir bien.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar manta si la habitación está a 18 °C?

La AEP recomienda evitar mantas sueltas durante el primer año de vida. Un saco de dormir con el TOG adecuado es más seguro y más práctico.

¿El bebé puede dormir con la ventana abierta en verano?

Si la temperatura exterior es inferior a la de la habitación y no hay corriente directa sobre la cuna, sí. Evita el aire frío directo sobre el bebé.

¿A partir de qué edad regula mejor la temperatura el bebé?

Los bebés mejoran progresivamente su capacidad de termorregulación a lo largo del primer año. Los recién nacidos son especialmente vulnerables a los cambios de temperatura y necesitan más atención en este sentido.

¿Los pies fríos significan que tiene frío?

No necesariamente. Los pies y las manos fríos son normales en bebés. Comprueba siempre la temperatura en la nuca o el pecho.